Pre- producción Casting
Cuando uno se pone a pensar en la producción de una película, a la hora de abordar los diferentes departamentos, te das cuenta, de que no hay uno más importante que otro, Lo bueno de una película es que no existe un único culpable en caso de que no funcione en pantalla. Normalmente la crítica se la lleva el director, puesto que en última instancia es el responsable, pero es posible que su trabajo como tal haya sido bueno. Sin embargo cuando la película es buena, es un conjunto de “brillanteces” y suele ser reflejo de la armonía y el buen hacer de todos los departamentos. Y en ese caso no solo elogian al director. Todo el equipo responde a la crítica positiva. No puedes ver una película como un todo. Eso no sucede hasta el día de su estreno. Por eso la realización de una película es un conjunto de individualidades bien dirigidas. Dicho esto abordemos el casting.
Menuda papeleta a la hora de escoger al actor o actriz idóneos para un personaje determinado. El papel de los actores es dar vida y credibilidad a unos personajes que sobre el papel no son nada. El espectador se emociona a través de sus interpretaciones. De cómo reaccionan ante las dificultades que en el guión se les plantea. De cómo encajan en la atmósfera y de cómo se transforman si así es el caso. El espectador empatiza con los personajes dependiendo del grado de realismo que el actor sea capaz de lograr. Claro, pero no solo es responsabilidad del actor. El guión debe de ser sólido y verosímil.
La decisión para escoger a un actor no solo depende de su calidad interpretativa. No siempre se rechaza a un actor por ser malo. Simplemente tiene que encajar. Su aspecto físico, su voz suelen ser determinantes. Por poner un ejemplo: Arturo Fernández puede ser un gran actor, pero jamás podrá hacer el papel del niño de solo en casa. O peor aún, tampoco le veo haciendo de John Mcklein en la jungla de cristal. Aunque no niego que podría quedar gracioso. Tiene que dar el perfil, No solo físico, sino también interpretativo. No creo en el actor camaleónico. No creo en el actor que puede hacer cualquier cosa. Creo en la adaptabilidad. Hay perfiles de actores que pueden hacer un gran número de papeles diferentes. Pero nunca podrán hacer cualquier cosa. Y también hay actores que solo pueden hacer un tipo de personaje, pero lo clavan hasta tal punto de que es imposible que lo haga otro, por muy bueno que sea. Desde luego que la interpretación es un mundo. Y métodos hay unos cuantos. Pero la interpretación no es una ciencia. Y hay cosas que no se pueden explicar con palabras. Por eso lo llamamos arte.

